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El cartel vocacional franciscano

28 Enero 2021

¿Os habéis fijado en todos los elementos del cartel vocacional de este año? Seguro que te habrás dado cuenta de muchos detalles de nuestra cartel. ¿Te ayudamos?

Quizás sean tres los elementos que más llamen la atención: los frailes, el Cristo de san Damián y la basílica.

- Los hermanos. Vemos cuatro franciscanos andando por un camino, abrazados, caminando juntos. De ahí la insistencia en nuestra canción y en nuestra lema: SOMOS. El franciscano es el que sabe que no camina solo, sino que camina en fraternidad. Cada hermano aporta sus cualidades, los dones que Dios le ha dado, le ha regalado a él, a la fraternidad, al mundo... (de ahí el lema pastoral de este curso, ¿te acuerdas?: REGÁLATE). Una de las característica propias del carisma franciscano es la fraternidad. San Francisco lo tuvo bien claro desde que descubrió que Dios le llamaba a que esta nueva forma de vida fuera vivida en comunidad; de ahí su insistencia de que todos los hermanos se cuidaran unos a otros, como hijos de un mismo Padre común. 

Pero, además, los hermanos aparecen con unas mochilas sobre sus espaldas, ya que otra de las características propias del franciscano es la itinerancia y su servicio al Pueblo de Dios, allí donde lo mandaren. De ahí que seamos MENORES. El hermano va yendo de un lugar a otro, como Cristo mandó a sus discípulos, de una tierra a otro, de una misión a otra. De ahí también la gran diversidad de formas de ponernos al servicio de Dios, de la Iglesia y del mundo. Si has visto el vídeo, te habrás dado cuenta: aparecen franciscanos en muchos ámbitos: en colegios, en parroquias, cuidando a enfermos o mayores, trabajando con los jóvenes, evangelizando de diversas formas, colaborando en Proyecto Hombre, en Cáritas, en... facilitando espacios y momentos de oración y retiro, presentadores de TV o de radio... Estamos allí donde el Señor nos llama y nos envía... 

- El Cristo de san Damián. Los hermanos están mirando al horizonte fijándose en el Cristo; ponen su mirada en Él. Al igual que Francisco de Asís, sobre todo en sus inicios, puso su mirada en Él. Y delante de Él, compuso esa oración tan conocida: Oh alto y glorioso Dios, ilumina las tinieblas de mi corazón... Los hermanos saben que todo lo que son y todo lo que hacen, quien da sentido a todo ello, es Él. Es el centro de nuestra existencia. Por eso, nunca podemos apartar la mirada de Él. Tiene que estar en el centro de nuestras vidas. 

- La Basílica de san Francisco. Aquí se encuentra los restos mortales de san Francisco. Asís para nosotros es el lugar franciscano por excelencia. Por eso, queremos vivir lo que san Francisco quiso vivir: la frescura y la novedad del Evangelio. Así lo dice al inicio de la Regla: La regla y vida de los Hermanos Menores es ésta, a saber, guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo... Nuestros gestos, nuestras palabras, nuestras miradas... todo tiene que sonar a franciscano, y sonar a franciscano significa Evangelio. Y como dice esa canción tan conocida de Cesáreo Garabain: Yo quiero ser Evangelio viviente...

Pero aparecen también dos elementos, que, aunque menos importantes, también queremos resaltar:

- La gente. Hay pequeños grupos de personas por los caminos y recovecos del lateral. Y hacia ellos también van los hermanos. El carisma franciscano también es misión, es estar con. No escogemos con quién estar, ni con quién trabajar. Dejamos que sea Dios el que nos envíe allí donde podamos darnos, porque queremos también llevar a Cristo en nuestras vidas, y también descubrir a Cristo allí donde vayamos. El HERMANO MENOR está en el mundo sin pertenecer al mundo, yendo, como dice el Evangelio y recuerda san Francisco, de dos en dos, sin nada propio, con humildad, sencillos, sabiendo saludar con el PAZ Y BIEN...

- El horizonte. Se presenta un horizonte amplio, sin definir. No sabemos qué será de nosotros mañana, ni si seguiremos aquí o haciendo lo mismo u otra cosa... Lo que sí sabemos es que en ese horizonte está Cristo. Y Él va a a ser quien va guiando nuestro camino. Si nos perdemos, sabemos a Quién mirar. 

Esperamos que os guste el contenido de nuestro cartel. Y seguro que tú habrás sacado más cosas de él, por eso, te animamos a que lo compartas con nosotros a través de las redes sociales o a través de nuestro correo electrónico. ¡Anímate! Igual que te animamos a compartir la vida con nosotros, que nos conozcas y que juntos encontremos ese sueño que Dios tiene reservado para ti. 

PAZ Y BIEN